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Equipo tailorbird

Cobrar en pesos y dólares sin volverte loco con el tipo de cambio

Si tu taller recibe pagos en MXN y USD, el problema no es cobrar: es que las cuentas cuadren. Cómo registrar pagos en dos monedas sin perder dinero por el camino.

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Billete de 500 pesos mexicanos, una de las dos monedas en las que cobran los talleres de la frontera

Si tu negocio está en la frontera —o simplemente tienes clientes que cruzan— la escena te va a sonar: el cliente deja un anticipo en dólares, vuelve dos semanas después y paga el resto en pesos. La orden costaba $800. ¿Cuánto falta?

La respuesta correcta existe. El problema es que para llegar a ella hay que acordarse del tipo de cambio de hace dos semanas, y ese dato no está en ningún lado.

Por qué las cuentas en dos monedas se descomponen

No es que sea matemática difícil. Es que la matemática se hace en el peor momento posible: con el cliente enfrente, esperando.

Ahí es donde se cuelan los tres errores clásicos:

  • Aplicar el tipo de cambio de hoy a un pago de hace dos semanas. El anticipo se recibió a un tipo de cambio, no al de hoy. Si recalculas con el de hoy, o pierdes dinero o se lo cobras de más al cliente.
  • Anotar solo el monto, sin la moneda. Un “300” en un cuaderno no dice nada. ¿Trescientos de qué?
  • Redondear “para no batallar”. Veinte pesos por orden, cien órdenes al mes. Saca la cuenta.

La regla que lo arregla casi todo

Es una sola: registra cada pago en la moneda en que lo recibiste, el día que lo recibiste.

No conviertas. No redondees. No lo dejes para después. Si el cliente te dio 20 dólares, lo que se anota es 20 dólares, hoy — no su equivalente aproximado en pesos.

La conversión es un cálculo; el pago es un hecho. Guarda el hecho y el cálculo lo puedes rehacer siempre. Al revés, no: si guardas solo la conversión, el dato original se perdió para siempre.

Anota también cómo te pagó

Efectivo, tarjeta de crédito o débito, transferencia (SPEI). Parece un detalle menor y es el que hace que tu caja cuadre al final del día.

Cuando registras el método junto con el monto y la moneda, tus reportes dejan de ser una estimación y empiezan a reflejar lo que de verdad entró.

Que la resta la haga el sistema, no tú

El saldo de una orden es una operación que se rehace cada vez que hay un abono. Hacerla a mano, con dos monedas de por medio, es garantía de que tarde o temprano una va a salir mal.

Orden de $800. Anticipo de 20 USD al tipo de cambio del día en que se recibió. Abono de $200 en efectivo. ¿Cuánto falta? Esa cuenta no deberías estar haciéndola tú con el cliente enfrente.

Cómo lo resuelve tailorbird

tailorbird no procesa el cobro — tú sigues cobrando como siempre, con el método que prefieras. Lo que hace es registrar:

  1. Anotas el pago en su moneda, MXN o USD, con su método: efectivo, tarjeta o transferencia (SPEI).
  2. El tipo de cambio se aplica automáticamente, con el del momento en que se recibió el pago.
  3. El saldo se recalcula solo, abono tras abono.
  4. Tus reportes cuadran, porque salen de pagos reales y no de estimaciones.

Cuando el cliente vuelve, la pregunta “¿cuánto falta?” se contesta en un segundo y con el número correcto — sin buscar el tipo de cambio de hace dos semanas.

¿Trabajas con anticipos? Complementa esto con cómo cobrar anticipos sin perder la cuenta, y si quieres el panorama completo, cómo llevar el control de pedidos de tu taller.

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